La Fiscalía pide cuatro años y seis meses de cárcel al acusado

Una agresión sexual (tocamientos) y una agresión con un vaso de cristal en un pub de la calle Bolivia, en el barrio de Las Delicias. Son los dos episodios que este martes han denunciado dos hermanas en un Juzgado de Zaragoza, donde han señalado a un hombre nigeriano de 36 años que se ha sentado en el banquillo de los acusados por un episodio que se remonta a la madrugada del 11 de agosto de 2024. Al mismo tiempo, el acusado ha defendido que nunca existieron esos tocamientos -«no hice eso», ha dicho- y que la agresión física fue «sin querer»…
«Él venía dando vueltas y mirándome con ojos de coqueteo hasta que me tocó el culo tres veces. Me tiró el vaso por el vestido y cuando quise buscarlo ya no le vi. Salió huyendo y gracias a Dios que un chico pudo detenerlo», ha declarado una de las dos denunciantes, quien ha aclarado que ella no fue testigo de la agresión física que sí que sufrió su hermana. «Yo no lo vi, pero me dijeron que él le golpeó con el vaso en la cara y que empezó a sangrar», ha continuado.
Así lo ha ratificado la segunda víctima en el juicio celebrado este martes en la Plaza número 3 de la Sección de Penal del Tribunal de Instancia de Zaragoza, donde ha recordado cómo se desarrollaron los hechos que tuvieron lugar en torno a las 02.00 horas. «Antes de entrar ya me estaba mirando penetrantemente. Nos acercamos a la barra y él se acercó a mí con su miembro tocándome el trasero. Empezó a hacerle lo mismo a mi hermana. Le pregunté qué es lo que hacía, se volteó y me dio con el vaso. Me dio porque quería darme y me causó los cortes que tengo debajo de la papada y en el labio», ha relatado esta misma mujer.
Junto a ambas también ha comparecido en primer lugar el encausado, quien ha acusado a las dos hermanas de cargar contra él aquella noche. «Yo entré a pasármelo bien y vi a ellas en el mostrador (en la barra), quería hablar con ellas y empezaron a gritarme a insultarme… Me puse nervioso y sin querer le pegué con el vaso a una de ellas al girar para irme. Yo no quería jaleo, salí fuera y un chico me estaba persiguiendo», ha declarado.
Por todo ello, el ministerio fiscal solicita dos años y seis meses de cárcel por un delito de agresión sexual y otros dos años de prisión por un delito de lesiones agravadas además de su expulsión en el caso de ser condenado, ya que su situación administrativa es irregular. Y la indemnización asciende a 5.000 y 3.770 euros, respectivamente. En el caso del abogado defensor, Alberto Peiró, ha solicitado la absolución de su cliente al exponer que la agresión física fue «un golpe accidental» sin que se llegaran a realizar esos tocamientos.
